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Jesús ¿El primer comunista?

Primero ¿que es el  "Comunismo"?

1º es un régimen que restringe las libertades económicas y coarta lo que posiblemente sea una de las pocas características propias al hombre "el egoísmo".

2º es totalitario en el sentido religioso. No hay liberta de expresión en ningun ambito. Incluso en la rusa leninista se mataron miles de campesinos con tal de sacarle las tierras, siendo estos el motivo de la lucha comunista.

3º favorece a las personas menos capaces.

4º la mayoría de los comunistas son borrachos y drogadictos.

5º su ideología se sustenta en el estudio de la historia, vale decir en supuestos. Y a través de estos últimos crean nuevos supuestos, incomprobables.

 

6º Esta en contra de la familia y del matrimonio, la mujer solo sirve para cuidar hijos,  incluso de otras familias ya que el matrimonio no existe. Los principales pensadores Marx, Trotski, eran adúlteros y promiscuos. Para ellos la mujer es un simple objeto de uso.

 

7º El comunismo dice que la religión es el opio del pueblo y la única iglesia que brilla es la que arde. No hay respeto por la vida humana, si hay que derramar sangre por el favor de unos pocos, esta bien.

 

El comunismo es una invención satánica para DESTRUIR AL CRISTIANISMO, puedes encontrarlo en muchos libros, tanto de autores católicos como protestantes al igual que el Nazismo.

No es casualidad que los grandes totalitarismos del siglo XX (Comunismo, Nazismo, Fascismo,) sean movimientos anticristianos. Los dos ‘nazismo-fascismo’, buscando sus fundamentos axiológicos en el mundo precristiano y en la mitología pagana; el comunismo, basándose en un materialismo histórico, que en la negación de la trascendencia del hombre tiene una de sus claves. En todos ellos, como en ciertas épocas del antiguo Imperio Romano, la semilla del totalitarismo excluyente provocó el fruto de la persecución y el martirio.

Obsérvese el cambio de perspectiva: el ateísmo procede tratando de demostrar la falsedad del elemento dogmático o mítico de la religión, y derivando de ahí un juicio sobre la historia, y consecuencias prácticas (políticas y sociales).  Aquí vamos al revés: sin presuponer verdad o falsedad, tanto en el ateísmo como en la religión, procedemos a contrastar la experiencia histórica conocida para aproximarnos a una conclusión sobre su verdad. Debe entenderse también que estas pequeñas observaciones no parten de una opinión ya formada, sino que son, por así decir, tanteos.

     Una de las cosas que más llama la atención del marxismo y del nazismo es el modo frío y sistemático como han asesinado a millones de personas, encerrado en campos de concentración a muchos otros millones y privado de la libertad no solo política, sino también personal, a pueblos enteros,  con la pretensión de consolidar una situación definitiva.

 Que algunos regímenes, en nombre de tal o cual supuesta certeza, hayan oprimido y matado a mansalva, no es algo demasiado nuevo, lo nuevo es acaso la escala, la sistematicidad, coherentes con el hecho de que se hayan producido en nombre de la verdad científica, algo también nuevo en la historia.

 A la mentalidad corriente, es decir, muy influida por la religión, tales hechos se le presentan  como infamias, crímenes  o atrocidades, porque, de modo más o menos confuso, dicha mentalidad parte de la idea de una moral natural. Pero esas condenas no impresionarán a una persona de mentalidad cientifista. Mirado con los ojos de ésta, el panorama cambia por completo. Ya Marx y Engels aclararon que no existe nada parecido a una moral natural y permanente  que nos permita decidir en todo caso qué es o no es  criminal.  El enfoque científico, desde luego, arruina tal pretensión, empezando por sus conceptos  de dignidad, libertad, ajenos a él. Por lo tanto, juzgar los actos del comunismo o del nazismo  según la moralidad tradicional, consciente o inconscientemente religiosa, carece de sentido.

 

Algunos políticos afirman que nuestro Señor era socialista. No obstante, aquí quisiéramos aclarar diversos puntos acerca de este tema.

Antes que nada hay que decir que pensamiento de izquierda, socialismo y comunismo son sinónimos. Muchas veces algunas personas confunden humanismo, caridad, labor social, cooperativismo o estado de bienestar con socialismo.

En la práctica, socialismo es una de las formas propagandísticas que usan los militantes del comunismo para vender su ideología, el socialismo soviético es ejemplo de ello, Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Ahora aclaremos los siguientes puntos:

1. Cristo estuvo entre los hombres cuando corría el siglo I A.C. Mientras que el socialismo es un término utilizado por primera vez en el siglo XIX por pensadores británicos y franceses, luego Karl Marx hace a finales de ése siglo el aporte más reconocido del pensamiento socialista (inventa el llamado socialismo científico o comunismo). Por ende, decir que Cristo era socialista es como decir que la Venus de Willendorf, la figura de piedra de una mujer obesa que data del paleolítico, era militante del partido NAZI.

2. Cuando se pone de ejemplo el libro de los Hechos de los Apóstoles para extraer un fragmento de él y citar que los primeros cristianos vivían compartiendo sus bienes y repartiendo el dinero según las necesidades de cada uno, se olvida algo fundamental: Esa manera de vivir que tenían los primeros cristianos era totalmente voluntaria y libre, a nadie se le imponía la entrega de sus bienes como requisito para pertenecer al cristianismo y la caridad no era obligada, cada quien daba según su conciencia, nunca se expulsó a nadie de la Iglesia por no dar sus bienes a la congregación. Además, no es lo mismo vivir en comunidad que vivir en Comunismo.

Un caso parecido es por ejemplo hacerle el amor a la mujer que se ama, de manera libre, voluntaria, sin presiones, amenazas, chantajes o manipulaciones. El cual es uno de los actos más maravillosos del género humano. Sin embargo, hacerle el amor a una mujer sin su consentimiento y por la fuerza es una violación, un crimen y uno de los actos más repugnantes y viles que puede ejecutar un hombre.

En el socialismo marxista, la historia nos ha enseñado que todo se hace como en el segundo caso, el de la mujer forzada, pasando por encima de la voluntad de quien sea por la fuerza, en nombre de unos supuestos principios más elevados, como si un violador le dijera a sus victimas que a él le encanta practicar el amor como enseñó Cristo.

3. Nunca encontrará usted en la Biblia desde el Génesis hasta el Apocalipsis la palabra socialismo, social o comunismo.

4. Cristo nos enseñó a perdonar, a amar a nuestros enemigos y a practicar la paz. El socialismo marxista tácitamente dice que la violencia es el medio de participación política y que la religión es el opio (droga) de los pueblos porque trata de “adormecer la violencia” de las multitudes y así evitar la revolución.

5. No hay un sólo régimen comunista que no haya perseguido a la Iglesia en todas sus manifestaciones, católica, protestante u ortodoxa. En China el gobierno ordenó quemar las Biblias por ser un libro contrarrevolucionario y en la URSS, Stalin ordenó demoler las Iglesias y encarcelar a los sacerdotes. Además, se promovían oraciones dedicadas a Lenin y a Stalin como si fueran dioses. En Cuba, el cristianismo estuvo prohibido durante años por Fidel Castro y hoy en día se aplican controles sobre la Iglesia para verificar que lo que enseñan los sacerdotes esté alineado con los principios revolucionarios del socialismo.

Pocos regímenes en el mundo han perseguido tanto al cristianismo como los gobiernos socialistas. La izquierda internacional es fundamentalmente atea, o mejor dicho antitea, porque los comunistas no se conforman con simplemente negar a Dios, sino que además creen con vehemencia que los valores del cristianismo deben ser erradicados. Recuerde usted que hace unos cinco años un famoso Canciller venezolano dijo en la Asamblea general de la OEA que muchos de los grandes males de la humanidad habían sido ejecutados por cristianos.

6. Cristo no invadió, robo o autorizó la expropiación de absolutamente ningún bien a ninguna persona.

7. Cuando Cristo se cruza en el camino con un joven rico y le dice que más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja antes que un rico entre en el reino de Dios, se refiere a la gente que ama al dinero más que a Dios (idolatrar al dinero), no a tener dinero en sí. Cristo estaba invitando a este joven a seguir los mandamientos, pero el muchacho le dijo que ya los cumplía y quería hacer más, entonces Jesús le dijo que vendiera todo lo que tenia, lo diera a los pobres y lo siguiera como uno de sus discípulos, pero el joven se entristeció porque era muy rico. Es entonces cuando Cristo pronuncia su frase sobre el camello y la aguja, el joven prefirió las riquezas a cumplir lo que Jesús le pidió.

Es un hecho que Abraham, Isaac, Jacob y el rey David eran hombres muy ricos, pero en la Biblia se nos presentan como hombres de bien amados por Dios. Igualmente en el mismo libro de los Hechos de los Apóstoles que tanto se cita, se nos habla en el capítulo 10 de un capitán romano acaudalado, que “daba mucho dinero a los judíos necesitados”, este capitán era tan bien visto a los ojos de Dios que hasta le habló un angel.

En otra ocasión, Cristo puso a otro rico capitán romano (el que hizo construir una sinagoga en Jerusalén) como ejemplo de fe. Aquel famoso hombre que pidiendo sanidad para uno de sus sirvientes le dijo “maestro yo no soy digno de que entres en mi casa pero una palabra tuya bastará para sanarle”.

Por otra parte, Judas (el traidor) era un hombre pobre, no obstante cometió un crimen abominable al vender a Jesús. Es decir, su pobreza no le sirvió de nada.

En el Nuevo Testamento aparece muchas veces que la salvación es por fe en el Salvador, en Cristo. Así que no se es más o menos cristiano de acuerdo a la magnitud de dinero que se posee.

8. Según el Evangelio de Lucas capitulo 12 versículo 13, en cierta ocasión un hombre se acercó de entre la multitud a decirle a Jesús “Maestro dile a mi hermano que me dé mi parte de la herencia”. Jesús le respondió “¿Quién me ha puesto sobre ustedes como juez o partidor?. Con este ejemplo es imposible pretender utilizar la figura de Jesús para justificar la invasión, expropiación, confiscación o cualquier otra de las prácticas comunistas que se hacen en nombre de una supuesta justicia social que sigue el camino de Cristo.

9. A lo largo de toda la Biblia, Nuevo y Antiguo Testamento, se dice varias veces que Dios había hecho prosperar a varios hombres y mujeres como premio por sus acciones. Como son los casos de Salomón, Daniel, Job, José y muchos otros. Y los premios de Dios son buenos porque todo lo que viene de Dios es perfecto. Por lo tanto si la riqueza fuera mala, no hubiera premiado Dios a estas personas con riqueza, por el contrario, las hubiera premiado con pobreza. De hecho, Dios promete riqueza a quienes lo obedezcan, en el libro de Deuteronomio, en el capítulo 28 dice “Si de veras obedeces al Señor tu Dios, y pones en práctica todos sus mandamientos que yo te ordeno hoy, entonces el Señor te pondrá por encima de todos los pueblos de la Tierra. (…) y hará prosperar todo tu trabajo”.

10. En los diez mandamientos que Dios dio a Moisés, el octavo mandamiento dice “no robarás”. Y el décimo dice “no codicies la casa de tu prójimo, no codicies su mujer, ni su buey, ni su asno, ni nada que le pertenezca” (Éxodo c20, v15 y 17). Estos dos mandamientos implican la existencia y reconocimiento de la propiedad privada. Ideas que son absolutamente antagónicas al pensamiento socialista.

11. Empíricamente los regímenes socialistas son formas de gobierno en donde el culto al caudillo de turno es parte del sistema político. Como es el caso de Lenin y Stalin en la URSS. Se les pone en vallas tamaño gigante en todas partes, se difunden sus alocuciones por doquier y se les hace un trabajo propagandístico que los ofrece como omnipresentes, protectores y proveedores de todo el bienestar nacional. Esto va en franca oposición con el primer mandamiento, Éxodo 20: “No tengas otros dioses además de mí. No te hagas ningún ídolo. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso.”

El culto a los lideres de los países comunistas es, desde el punto de vista cristiano, idolatría, una de las faltas más graves contra el Dios de Abraham.

12. Los líderes históricos del comunismo son personajes asociados a guerrillas, violencia y armas colgando de su cintura. Mao, Lenin, Stalin, Tiro Fijo, El Che Guevara, Sandino, Pol Pot, entre otros. En todo caso parecidos a Barrabas, un guerrillero de la época de Jesús. Cristo en cambio, trajo y practicó una propuesta de ideas, discursos y acciones en pro de la paz, el amor, la caridad y el perdón.

13. Karl Marx no se inspiró en el cristianismo para crear el socialismo. Por el contrario, Marx afirmaba que el cristianismo era uno de los obstáculos a vencer antes de implementar el nuevo orden socialista.

En suma, Jesucristo no fue, ni es, ni será jamás socialista. El socialismo es una doctrina enemiga de la Iglesia por principio y contradice casi todos sus valores. El socialismo es una doctrina de dominación política. Y contrario a lo que puedan creer algunos, Dios no necesita que Karl Marx le enseñe cómo corregir el mundo.

 

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