Un siervo abnegado
"El da fuerzas al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan...pero los que esperan en el Señor tendrán nuevas fuerzas; levantaran alas como las águilas; correrán y no se cansaran; caminaran, y no se cansaran."
(Isaías 40:29-31.)
En la ciudad todos los conocíamos. Estaba constantemente en la calle, aprovechando todas las oportunidades para hablar del amor de Jesús. No se avergonzaba del evangelio y consagra su tiempo y poco dinero en favor a su Maestro. Vestía sencillamente y nadie le temía. Como su Señor, no respondía alas maldiciones. Lo llamábamos por su nombre. Era Aarón.
Ya entrado en años padecía sordera, y como tenia un temperamento muy activo, no siempre tenia cuidado al cruzar la calle. Lo atropello un coche y quedo gravemente herido. Cuando fuimos a visitarlo a su casa, manifestó que incluso en su estado deseaba terminar de repartir calendario que hablan del Señor Jesús a los departamentos cercanos a su casa. Luego pude realizar su deseo y unos meses después el Señor lo llevo a su presencia. Que ejemplo mas maravilloso de una persona abnegada y totalmente ofrendada para servir al Señor Jesús.
ICE Ciudadela Norte