La verdadera ciencia no apoya la Evolución ¿POR QUE?
La verdadera ciencia no apoya la cosmo visión del evolucionismo. Sin embargo efectivamente apoya la cosmo visión bíblica. Por ejemplo, las dos leyes de la ciencia más universalmente aplicables y mejor demostradas señalan absolutamente a la creación primitiva del universo, no a su evolución de la nada. Estas son la Primera y Segunda Leyes de la Termodinámica, o, uno podría decir, las leyes de la conservación cuantitativa y del deterioro cualitativo de todas las cosas.
La Primera Ley confirma que ni la materia ni la energía actualmente está siendo creada ni destruida, como se declara en Gén. 2:3, "porque Él reposó de toda la obra que había hecho en la creación." El Nuevo Testamento confirma que nuestro Creador ahora es "quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder" (Heb. 1:3).
Este hecho nos aseura que el universo no podría haberse creado a sí mismo porque, por la Primera Ley, ninguno de sus procesos actuales puede crear nada. No obstante el universo debe haber sido creado en algún momento en el pasado porque la Segunda Ley nos dice que todas las cosas ahora se están desgastando, dirigiéndose hacia la inmovilidad y la "muerte". Esta situación, como es lógico, es también la indiferencia de la maldición de Dios sobre "toda la creación" a causa del pecado del hombre..
Ahora bien, si el universo no pudo haberse creado a sí mismo (debido a la Primera Ley) pero debe haber sido creado de alguna forma (puesto que no está muerto, aunque se está inexorablemente dirigiendo hacia la muerte debido a la Segund a Ley), la única respuesta es que ¡Dios lo creó! Esa es la conclusión científica posible sobre la base de las mejores leyes científicas.La Segunda Ley también hace claro porque ninguno ha podido probar ningún caso de verticalidad de evolución ascendente de una especie a una especie superior mas compleja (eslabones perdidos). En toda la historia de la humanidad, nadie jamás a documentado ninguna de tal "macroevolución". Han habido muchos casos de variación "horizontal" (e.g., las diferentes especies de perros) y variación hacia abajo (mutaciones, extinciones, deterioros), pero nada más.
En el registro fósil del pasado, con billones de fósiles conocidos, hay muchos ejemplos de especies extintas (e.g. dinosaurios) pero ni una especie inferior hacia una especie superior. Como el profesor ateo de Harvard, Ernst Mayr, generalmente reconocido como el más grande biólogo evolucionista que existe, ha admitido en su libro más reciente, "El registro fósil sigue siendo lamentablemente inadecuado" para probar la evolución.* Además todos esos billones de fósiles hablan elocuentemente de un mundo que está sufriendo y muriendo. Por lo tanto, deben haber sido enterrados sólo después que el hombre trajo el pecado al mundo.
La evolución de la vida o de cualquier especie viviente jamás se ha registrado en los 6.000 años de historia escrita (edad que concuerda con la citada por la escritura), y no existen evidencias de ello en el registro fósil del pasado. La razón por la cual nunca se ha observado es porque no puede suceder. La Segunda Ley de la Termodinámica nos dice que la evolución sería imposible sin la intervención continua y milagrosa de Dios. Y Él ha pronunciado la ley de la biogenética para que sea "según su especie"
Dios puede intervenir cuando hay una razón especial para hacerlo. Por ejemplo en una ocasión Él milagrosamente hizo que el agua "evolucionara" instantáneamente en vino (Juan 2:7-11). Él todavía es el Creador y todavía puede realizar milagros de creación cuando la ocasión lo justifica. Pero la evolución, que los hombres comúnmente tratan de usar para deshacerse de la necesidad de Dios, no es una de ellas...
Henry M. Morris es el autor de más de 45 libros sobre creación/evolución y es el fundador y presidente emérito del Instituto para Investigación de la Creación en El Cajón, California.
*Ernst Mayer, What Evolution Is (New York: Basic Books, 2001), 69.
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