Dos Soberanos
"¿Qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco tiempo y luego se desvanece"
(Santiago 4:14)
Hace cuatro mil años, Kefren, el poderoso rey de Egipto, hizo que millares de súbditos le edificaran una enorme pirámide como tumba a fin de conservar su gloria para la posteridad.
En el año 1799, Napoleón, quien aun era el general Bonaparte, se hallaba ante esa gigantesca pirámide. Entonces sacaron a la luz del día el cadáver del cuerpo momificado de ese faraón para enseñárselo.
Fué un solemne acto para Napoleón. ¡Cuán poderoso había sido ese faraón!. Napoleón se quita el sombrero y con veneración honra el cadáver que había reinado sobre millones. Sin embargo ¿Que había quedado de el? Una encogida momia parda; eso era todo.
16 años después el imperio de Bonaparte, que con lagrimas y sangre logró, se derrumbaba y el mismo iba al destierro a la isla de Santa Elena, dónde murió años mas tarde.
¿Que es la vida del ser humano? Un crecimiento, un resplandor y un decaimiento. A todos incluso los grandes les toca el mismo fin, la muerte.
Y luego, por mas poderoso que haya sido su vida en la tierra, deberá presentarse ante Dios como el mas vil e insignificante. Por eso nuestra vida debe ser vivida con humildad y devoción ante nuestro Señor Jesús, por que de esta manera seremos recompensados -no solo con la Salvación, recibida por gracia, una ves y para siempre -ampliamente en el cielo, nuestros logros en la tierra nada son si, sin la aprobación de nuestro Dios.
Porque primero debemos buscar su voluntad, la vida eterna en Cristo Jesús y luego vivir sometidos a su voluntad ¿Por que? ¿Por meros caprichos de Dios? Jamás. Tan solo porque el quiere lo mejor para nosotros.
ICE Ciudadela Norte